¿Le da pavor ir al dentista? No es el único: se calcula que el 36% de las personas sufre ansiedad dental y el 12%, miedo extremo al dentista.
Aunque es frecuente, no es algo con lo que tengas que vivir. Evitar ir al dentista puede afectar considerablemente a tu salud bucodental, sobre todo porque los pequeños problemas dentales pueden convertirse en grandes si no se tratan.
Visitar regularmente al dentista no sólo es crucial para su salud bucodental, sino que también puede repercutir en su salud física general. Una mala higiene bucal puede provocar otros problemas de salud, como cardiopatías, complicaciones en el embarazo, diabetes, problemas renales, etc.
Antes de empezar a trabajar en su miedo dental, también es vital identificar la gravedad de su ansiedad dental. Alguien con nervios dentales normales necesitará mucho menos trabajo que alguien con fobia dental grave. Si sospechas que padeces ansiedad dental extrema, puede que merezca la pena que te pongas en contacto directamente con un profesional de la salud mental para que te enseñe a tratar estos sentimientos.
Estrategias para controlar la ansiedad dental
Aunque la ansiedad dental puede ser difícil, recomendamos probar estas estrategias de afrontamiento.
- Comunicación abierta
En primer lugar, explica a tu dentista a qué tienes miedo exactamente para que pueda ayudarte a diseñar un plan. Por ejemplo, si le asusta el dolor, puede decirle qué nivel de molestias puede esperar durante la cita y puede ofrecerle anestesia local. Si su miedo se centra más en no saber qué esperar, su dentista puede ayudarle a aliviar su ansiedad explicándole lo que va a hacer antes de hacerlo.
- Técnicas de relajación
Cuando se tiene ansiedad dental, es habitual estar nervioso antes, después y durante la cita. Considera la posibilidad de aprender algunas técnicas de relajación, como ejercicios de respiración profunda, que te ayudarán a calmar tus preocupaciones. También puedes calmarte antes de la cita escribiendo un diario para trabajar tus pensamientos o meditando.
- Traiga distracciones
Distraerse puede parecer una opción obvia, pero puede ayudar a reducir la ansiedad. Escucha música, un audiolibro o un podcast, ponte gafas de realidad virtual o pide al personal que encienda la televisión si hay una en la habitación.
- Terapia de exposición gradual
Otra opción para reducir la ansiedad es desensibilizarse mediante la exposición. Habla con tu dentista y comprueba si te deja pasar unas cuantas veces antes de la cita para que te acostumbres a la consulta y al equipo.
- Considere las opciones de sedación dental
Si tu ansiedad dental es intensa, lo mejor puede ser recurrir a la sedación dental. Tu dentista puede ofrecerte óxido nitroso o sedantes orales durante las visitas dentales para una mayor relajación. Sin embargo, la sedación dental se ofrece a discreción del dentista, por lo que es importante preguntar al respecto antes de la cita.
- Crear confianza y apoyo
Superar el miedo al dentista es posible con tratamiento y el apoyo adecuado. Le recomendamos que busque apoyo dentro y fuera del consultorio dental hablando con amigos, familiares o grupos de apoyo, además de encontrar un proveedor que trabaje con y para usted. Busque un dentista comprensivo y especializado en el tratamiento de pacientes ansiosos. Un dentista poco comprensivo puede empeorar la ansiedad dental al presionar a los pacientes para que hagan cosas antes de estar preparados.
Reserva con nuestros compasivos dentistas
Nuestros dentistas y compañeros de equipo están siempre dispuestos a trabajar con usted para que se sienta lo más cómodo posible, independientemente de su nivel de ansiedad dental. Programe una cita o llámenos hoy mismo para averiguar cómo podemos tranquilizarle y proporcionarle la atención dental que necesita.
Comprender la ansiedad dental
Algunas de las causas y desencadenantes más comunes del miedo al dentista son:
- Una experiencia dental negativa en el pasado
- Miedo a las herramientas dentales ruidosas e intimidantes
- Miedo al dolor y a las molestias
- Miedo a las agujas
- Preocupación por su salud bucodental
- Miedo a recibir malas noticias
- Sentir vergüenza por su salud dental
- Preocupación por ser regañado por el dentista
- Sensación de pérdida de control
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo encontrar un dentista especializado en el tratamiento de pacientes con ansiedad dental?
Algunos dentistas anuncian que están especializados en el tratamiento de la ansiedad dental. Sin embargo, la mejor forma de saberlo es hablar directamente con la consulta. Antes de concertar una cita, llame a la clínica dental y pregúnteles si han tratado con pacientes ansiosos en el pasado. Pídales que le expliquen cómo ayudan a reducir el miedo dental de los pacientes. Si las técnicas de la clínica le parecen adecuadas para usted, es una posibilidad.
¿Es segura la sedación dental?
Cualquier tipo de sedación conlleva un riesgo, pero el riesgo asociado a los procedimientos dentales es pequeño.
¿Cuáles son los distintos tipos de sedación?
Existen cuatro niveles de sedación dental. Normalmente, en la atención odontológica se utiliza la sedación mínima.
- Sedación mínima: Estás totalmente despierto pero relajado y no sientes dolor.
- Sedación moderada: Está consciente, pero puede arrastrar las palabras y no recordar partes de la cita.
- Sedación profunda: Estás casi inconsciente pero puedes despertarte si es necesario.
- Anestesia general: Estás completamente inconsciente.
¿Puedo llevar a una persona de confianza a las citas con el dentista para que me apoye?
Llevar a un amigo o ser querido para que le apoye puede ser una buena forma de calmar la ansiedad dental. Te recomendamos que avises a tu clínica dental con antelación para que no se lleven sorpresas y confirmen que la persona de apoyo puede quedarse contigo.
¿Cómo puedo mantener una buena salud bucodental si evito las visitas al dentista por miedo?
Por desgracia, nada puede sustituir las visitas a un profesional de la odontología. Su dentista necesita verle al menos cada 6 meses para comprobar si hay problemas de los que usted no es consciente y tratar los problemas antes de que se agraven. La mejor manera de mantener tu salud bucodental es encontrar un dentista que trabaje contigo y con tu miedo para ayudarte a mantenerte sano mientras acudes a tus revisiones periódicas.

